domingo, 25 de septiembre de 2011

Actualizaciones

Ayer para celebrar que he llevaba un mes corriendo con cierta asiduidad (no creo que pasara algo por el estilo desde hace bastantes meses) me arrojé a la primera salida silvestre medio seria. Salieron unos 15 km en terreno muy variado: asfalto de entrada y salida, pista y sendero facilón y caminillos trunchatobillos. Aunque lento en las subidas y conservón en las bajadas, en la ducha estaba más feliz que una lombriz.La vuelta a los entrenamientos ha coincido con una nueva etapa vital. Por trabajo me he mudado a Dublin. Aparte de infinitas consideraciones vitales, en lo que se refiere a lo de desgastar zapatillas supone que paso de vivir en el agreste condado de Kerry, en medio de la nada a ser un nuevo urbanita. Tras deshojar la margarita mil y una vez tomé la decisión de vivir lo más al sur posible de la ciudad y huir del centro. Por un lado estoy relativamente del trabajo (voy andando o en bici) y por otro vivo apenas dos kilómetros de Ticknock.http://www.dublinmountains.ie/index.php?id=135


Deportivamente hablando ha sido todo un acierto. El sitio es un verdadero parque de atracciones para los que usamos zapatillas con tacos. Pistas, senderos, caminos, subebajas constantes... Vale, sí, es cierto, no deja de ser naturaleza domesticado y si lo comparo con Macgillicuddy's Reeks no es más que un parque dejado de la mano de dios. Pero lo tengo a 10 minutos de casa y para entrenar está de pitufa. Lo mismo te da para rodar por pista durante un par de horas, que para meterte en una sesión más técnica.
The Big Gun y Knocknapeasta, co Kerry



Sí, amigo lector nos hacemos viejunos y lo de pegarnos con las montañas ya no se ve con otros ojos. Quizá sea el hecho de salir de lesión y quere tomarse las cosas con calma y tal, pero lo que me apece ahora son las colinas y los bosques. Quizá cuando el cuerpo vaya respondiendo volveremos a mirar más alto.
Con buen tontaino corredor que se precie, en cuanto he podido dar dos zancadas seguidas ya he ido al google a buscar carreras. Lo primero, y para poder cerrar el año con cierta decencia, carrera en Powercourt Ridge. 16 km de típica fell running. Subir y bajar la montaña de turno. Siendo a mediados de noviembre espero en frío de cojones.
Para el año que viene... la idea era retomar los planes que la periostitis ha aparcado. Y digo "era" porque me temo que en las fechas del Wicklow Way Ultra un amigo se casa. Supungo que sacarán las fechas exactas a finales de año, pero siempre cae ese fin de semana. Hay una carrera muy parecida el 6 de enero, pero es demasiado pronto. En tres meses no puedo meterme en una carrera de casi 60 km, con condiciones meteorológicas duras. Supongo que habrá alguna de 50-60 km en Inglaterra en marzo o abril. La idea es en verano hacer algo más largo, pero antes quiero hacer varias de 20-30 km y por lo menos una que pase de los 50. Ya veremos.

 

 

domingo, 4 de septiembre de 2011

... que no, que estaba de parranda!


Efectivamente, jerido lector, I hit the trail again. Atocinetau por los meses de cuasi inactividad y con menos brío que una langosta por soleares. Pero ahí estamos.

domingo, 8 de mayo de 2011

The North Face Single Track

Estas han sido las zatapillas con las que he entrenado este invierno, junto con las Inov Flyroc 310. Mientras las Inov las usaba para entrenamientos cortos y con mucha pendiente, estilo fell running, las TNF las he usado (y mucho) para salidas más largas (hasta los 25 km) y como zapatilla de rodaje por caminos y pistas. 
Heredaron el puesto de las Sportiva Wildcat, con las que tuve una relación amor-odio un tanto especial por culpa del que considero el par más tonto de toda la producción del modelo. O eso o soy el único que no se ha rendido incondionalmente a las Wildcat.
El caso es que, como ya he comentado en las primeras entradas de este blog, mi idea era estrenarme en una carrera de larga distancia este año. Aprovechando que necesitaba un cambio de zapatilla miré, remiré y volví a mirar foros, blogs y diversas webs en busca de información, opiniones y analisis de zapatillas para entrenar para semejante aventura. Lo que andaba buscando era comodidad y amortiguación. 
Desde luego ambas cosas se encuentran en la Single Track. Desde el momento que te las calzas por primera vez notas que están hecha y pensabas para hacer kilómetros. Es prácticamente una zapatilla de asfalto con el taco algo más pronunciado. Tiene, eso sí, un detalle muy montañero que comparte con las Wildcat: la malla que cubre la lengueta y que impide a que se meta tierra y piedrecillas en la zapatillas. Es un detalle que a mí me gusta y mucho. 
No he tenido problema alguno con el ajuste de la zapatilla. Desde el primer momento hasta ahora el pie me ha ido sujeto desde el empeine hasta el talón. El un upper blando y el sistema de cordado no tiene misterio alguno, aunque haya que darle unos momentos para justarlo bien. La malla superior evacua el agua y el barro muy bien. Es un detalle importante, amiguitos, cuando entrenas en la costa atlántica irlandesa. La zapatilla va a calar sí o sí, así que es mejor que ese agua salga lo antes posible. Estas, en concreto, mantienen su color naranja radioactivo a pesar de meterla por los barrizales más ponzoñosos.
La amortiguación es abundante. Incluso excesivamente blanda en algunos momentos. Ha habido tramos en pista forestal humeda que parecía que el pie se me hundía dentro de la zapatilla. Y ahí está posiblemente el mayor pero que le he encontrado y es que he ecahdo de menos firmeza en la zapatilla. Uno tiene una pisada, digamos, un tanto irregular. Vamos que prono como si me fuera la vida en ello. Uso platillas correctoras que me levantan el puente y me centran el pie en la zona del talón. A pesar de ello la Single Track, posiblemente por blanda, con conseguía mantener la pisada estable. Si algo he sacado en claro de este par es que sigo necesitando algo de soporte en la mediasuela.
La suela me ha sorprendido mucho. De primeras no parece que vaya a ser nada del otro mundo. Un aspecto muy pistero, con un taco poco agresivo, lo justo para una tracción correcta en terrenos de tierra. Salvo que el piso estuviera verdaderamente embarrado o con hierba mojada no he tenido resbalones. Incluso por nieve ha tenido un comportamiento excelente. No la he metido por terreno rocosa, así que ahí no puedo opinar. 
Otro puntazo a favor es que son resistentes. Tras unos  ocho meses no hay signos de desgate. La suela mantiene los tacos sin apenas desgaste (aún conserva unas pequeñas estrías en los tacos) El textil está intacto y la media suela sigue amortiguando muy bien. 
En definitiva, me parece que es una zapatilla muy buena para hacer kilómetros, pero que en mí caso particular falla por mi pisada de pato borracho. Ansioso estoy por poder ver las Double Track, donde parece que se han acordado de los pronadores.

Os dejo otras opiniones al respecto de las Single Track:

http://jmdomenech.blogspot.com/2010/02/north-face-single-track.html

http://www.alua.es/blogs/alua/?p=4233

http://trailrunningreview.com/The_North_Face_Single_Track/REVIEW--16--LANG--0.html

viernes, 22 de abril de 2011

Lecciones

Tras unos dos meses prácticamente parado, este mes de abril he podido empezar a entrenar con cierta regularidad. Desde luego mi objetivo de hacer una carrera de larga distancia este verano se ha disipado totalmente. Tras la media maraton de febrero mis tibiales dijeron basta y ya tuve que renunciar a correr En Wicklow en Marzo. Esa era la carrera de prueba, de ver como me veía durante horas en carrera, pero no pudo ser. Era incapaz de correr más de una hora seguida. Tuve que parar.
Y ahí fallé. No supe ver, no supe leer lo que mi cuerpo pedía. Las ansías me pudieron y no supe parar debidamente. Lo recomendable hubiera sido dejar de correr durante unas semanas, pero continuar entrenando con la bici y caminatas no muy exigentes. Pero no lo hice así. Paré de entrenar, en cuanto veía que el dolor menguaba salía a correr y recaía una vez más a los pocos días. Paraba y vuelta a empezar. El resultado es que no he conseguido recuperarme, he perdido la forma y he ganado peso. Supongo que si huebiera tenido un gimnasio a mano hubier podido entrenar de otra manera mientras me recuperaba, pero es lo que hay.
A día de hoy voy cogiendo la forma que he perdido. Puedo correr unos dos o tres días por semana, no más de 10 hora seguida. Aprovecho para hacer circuitos técnicos y con mucha pendiente una vez por semana, combinando así correr y andar. No fuerzo demasiado y voy cogiendo fuerza en la piernas. Y sobre todo voy matando el aburriemiento. Despues de cada entreno un buen rato con la patas en agua helada.
Lo que sí que me resulta imprescindible es no correr dos días seguidos. En esos intervalos es cuando meto la bici. Algunas semanas, cuando he visto que la pierna (ahora mismo es solo la derecha la que da guerra) predomina la bici a la carrera. Lo que intento es mantenerme en movimiento, aunque he de reconocer que lo de pedalear me da una pereza increíble.
Poco a poco voy volviendo a poder hacer cosas interesantes, pero aún así los planes para carreras son inciertos. A principio de junio se celebra aquí cerca la Subida a Carrantohil (el monte más alto de Irlanda)http://www.imra.ie/events/view/id/839/. El año pasado me desinflé de muy mala manera y me gustaría correr este año, pero a día de hoy no me veo en una carrera tan exigente. Además al fin de semana siguiente hago la marcha 10 Montes de Vitoria con mi padre, y no gustaría llegar tocado. Aunque será andando no dejan de ser 50 y tantos kilómetros de sube-baja.
En julio hay una especie de raid (MTB-Carrera por montaña-Kayak http://adventureracingkerry.com/rnr/index.html). Esa sí que creo que la haré. Más que nada porque es aquí al lado, y por el tipo de entreno que estoy llevando creo que puedo ser medianamente competitivo. Otra opción ese mismo fin de semana es una media trail en Dublin. 
Como objetivo de fin de verano, en septiembre, estaría muy bien poder ir a Dublin a correr los Peaks, 36 kilómetros. Pero eso, viendo como ha ido este año, queda muy lejos. Veo además que hay varias correras de 10-20 kilómetros que pueden estar bien para ir cogiendo ritmo competitivo.
Por cierto si alguno de mis (silenciosos) lectores conoce algun trail de unos 50-60 km en octubre-noviembre, sea en España o UK, no estaría de más un poco de luz, jejejeje


domingo, 10 de abril de 2011

Ayer pensé en salir esta noche. Ir al pub a meterme pal coleto unas pintuelas y vacilar a las muchachas del lugar. Ahora mismo, tras un día de mierda y una pequeña palizilla en la bici, lo que me apetece es sentarme en una esquina de un bar tranquilo, uno de esos el tipo de barra sabe lo que necesita el parroquiano, tanto en su vaso como en sus oídos. Me viene a la cabeza el Charlie´s, en Cork, cerca del puerto. Recuerdo el día que lo descubrí en uno de esas tardes duras del invierno irlandés. En una ciudad con tantos bares es sencillo pasar de largo, por lo que todavía no sé muy bien por qué entré en ese pub oscuro y sin atractivo alguno una noche entre semana, pero encontré lo que necesitaba. Una chimenea donde sacarme, cerveza, una clientela reservada y una camarera con unos preciosos ojos verdes y la habilidad de saber cuando a uno le va venir bien escuchar un poco de Dylan.
A veces echo de menos la ciudad.

viernes, 25 de marzo de 2011

Debería...

Ahora mismo debería estar en una habitación muy lejos de donde estoy, repasando por internet una ruta, mirando los comentarios de otros correrdores en otros foros. No ha llovido en toda la semana, ya me habría decantado por un par de zapatillas en vez de otras. Debería tener la camiseta, los pantalones, las mallas, los calcetines doblados encima de una silla. Habría mirado mil y una vez que no se me han olvidado las barritas, ni los geles, que la mochila está bien, el tubo de la bolsa de agua limpio. Deebería haber estirado, de puro nerviosismo. Pensado en que voy a cenar, en que voy a desayunar mañana. Debería tener un páncio atroz a los 52 kilómetros que me deberían esperar mañana por la mañana.
Pero no. Estoy en casa. Mañana tengo que trabajar y hoy me he tenido que volver a los 5 minutos de empezar a correr por dolorcillo de siempre, que no acaba de desaparecer.

sábado, 19 de marzo de 2011

Lesiones de cuerpo y mente

Llevo varias semanas casi parado. Aunque parece que los dolores mejoran, ahí están, impidoéndome correr. Salgo un par de veces a correr por semana, poco más de media hora a ritmo de verano azul, mucho estirar y hielo. Pero como corra más de dos días seguidos, me resiesto. Poco a poco tambien voy ensayando con zapatillas y plantillas.Veo que a pesar de las plantillas me vienen bien las zapatillas con algo de soporte extra (concretamente con doble densidad en la media suela) Tengo ganas de probar en el monte, donde las zapatillas que tengo son neutras.
Tambien estoy metiendo algo de bici, pero me siento flojo, flojo. Sin fuerza, además de vez en cuando me dan un pinchazito en el muslo que no me gusta un pelo. Espero que con las semanas de entrenamiento, poco a poco, vaya cogiendo fuerza en las piernas y poder meter un par de días de bici serios y tres de carrera. Me gusta más correr que pedalear, pero me temo que este invierno en forzado demasiado y ahora lo pago.
Lo que me tiene mosca es el tema del dolor. Y es que ahora no me duele tanto como hace unas semanas (o meses) pero sin embargo lo soporto mucho peor. En cuanto me vienen las molestias me vengo abajo.
Entiendo que todo alrededor influye y que mis circustancias ahora no son las mismas que antes. Mis planes deportivos se han venido abajo y no veo nada que me motive, y es complicado mover las piernas en semejante panorama.
En fin, la semana que viene vuelven los días largos.